Quizás te estés preguntando...
Escribir un Séfer Torá tiene un propósito: el beneficio del alma del fallecido y la bendición para el donante y su familia. Ese propósito se cumple solo cuando realmente se lee del Séfer Torá, y no cuando queda guardado en el Arón HaKodesh. Eso es lo que pasa en las sinagogas del barrio, que ya están llenas de Sifrei Torá: tu Séfer Torá saldría por turno una vez cada varios meses, y entonces se leería solo una vez cada varios meses. Así no se cumpliría el propósito por el que invertiste tanto.
Cuando elegís entregar tu Séfer Torá a nuestros soldados en una base de Tzahal, va a ser el único Séfer Torá que se lea allí: cada lunes, cada jueves, cada Shabat y en las festividades. Así, el propósito de tu donación se cumple plenamente.
Algunas bases tienen un Séfer Torá, pero todavía hay bases que no tienen ninguno. Y aun donde hay uno, lo más probable es que sea muy antiguo, que incluso no sea apto (pasul), y el ejército se alegraría de reemplazarlo por uno nuevo, mehudar y revisado.
El lugar más seguro para un Séfer Torá es la sinagoga dentro de una base de Tzahal: la base está custodiada, la sinagoga está asegurada y cerrada con llave, y el Séfer Torá se guarda dentro del Arón HaKodesh, que también está cerrado. Si alguna vez surge un problema técnico en el Séfer Torá, el Rabinato de Tzahal tiene un centro de mantenimiento en Tzrifin que corrige cualquier defecto y lo devuelve a la base. O sea que tu Séfer Torá no solo está protegido por el ejército, sino que además el Rabinato de Tzahal lo mantiene durante muchísimos años.
Te traemos un Séfer Torá mehudar, con la escritura y el nivel de hidur que elijas, ya terminado salvo las últimas letras, así que no hace falta esperar un año a que se escriba. De esta manera, tu ser querido tiene el mérito de que se lea de su Séfer Torá ya durante el primer año desde su partida, lo cual es una elevación enorme para su alma.
Como enseñan nuestros Sabios, el juicio del alma continúa hasta el mes 12 después del fallecimiento, y durante ese primer año se busca hacer la mayor cantidad posible de mitzvot en su beneficio, como decir Kadish y hacer las azcarot. Entregar un Séfer Torá dentro de ese año le hace muchísimo bien a su alma.
La mayoría de las personas que compran un Séfer Torá esperan alrededor de un año hasta que está listo, y pierden el enorme beneficio del primer año. Con la Asociación, en dos o tres meses realizamos la ceremonia festiva de entrega junto con la familia, los soldados y tus invitados, escribiendo las últimas letras en la base, ya dentro del primer año.

















